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Riesgos y oportunidades para los fondos de capital privado ante el COVID-19


El brote de COVID-19 es fundamentalmente único en su interrupción de los procesos de trabajo básicos. El desafío de los fondos de capital privado es excepcionalmente difícil, dada la diversidad de riesgos que presenta una cartera de compañías que abarcan varias industrias y geografías.


Dado el tiempo y los recursos limitados, es esencial clasificar las compañías del portafolio e identificar las amenazas y oportunidades más importantes, para definir las prioridades clave y establecer una ruta de acción. Se requiere una forma rápida y lógica para:

  • ­Analizar el impacto que tendrá la epidemia a nivel industria para poder anticipar cambios en la estrategia y ventajas competitivas de las empresas

  • ­Dimensionar y evaluar riesgos específicos para compañías del portafolio

  • ­Enfocar los esfuerzos en las empresas con el mayor potencial para afectar el rendimiento del fondo

  • ­Desarrollar un plan de acción personalizado para cada empresa prioritaria


Por otra parte, esta situación puede ser una oportunidad en los próximos meses, especialmente para los fondos que pueden realizar futuras inyecciones de capital.


Por definición, no hay estrategia universal a seguir. El brote afecta a cada empresa de cartera de manera única, lo que requiere un plan personalizado para cada una. Este artículo ofrece un resumen de posibles acciones a seguir para los fondos de capital privado, así como para las compañías que integran su portafolio.


Existen dos tipos de acciones a tomar: Iniciativas en las empresas del portafolio actual y oportunidades de inversiones futuras


Portafolio actual


Dado el tiempo y los recursos limitados, es esencial clasificar las compañías del portafolio e identificar las amenazas y oportunidades más importantes, para establecer prioridades claras y rutas de acción.

Para algunas compañías será apremiante asegurar la liquidez y la continuación de la operación en el corto y mediano plazo.

Por otra parte, se deberá definir una estrategia para la recuperación y crecimiento a largo plazo.

Finalmente, se deberá analizar qué cambiará en las industrias y como deberán adaptarse las empresas a cambios en los consumidores.


Existen 3 etapas principales para el portafolio actual: Priorizar las empresas con mayores riesgos, estabilizar la operación en el corto plazo y definir una estrategia para una rápida recuperación:



1. Priorizar del portafolio

El objetivo de esta etapa es identificar los desafíos más apremiantes para dirigir tiempo y recursos hacia las empresas con mayor riesgo y valor en juego:

  • Modelado de escenarios de impacto más probables

  • Evaluación de riesgos de cada compañía del portafolio con base en los escenarios, incluyendo:

- ­Liquidez y estabilidad financiera

- ­Reducción de ventas

- Problemas e interrupciones operativas

- Problemas de la fuerza laboral

  • Estimación del valor en juego de cada compañía para el fondo

  • Priorización de empresas, identificando las áreas en cada empresa con necesidades urgentes de apoyo en el corto plazo



2. Asegurar la liquidez y estabilizar la operación

Para las empresas con mayores riesgos, se deberán tomar acciones inmediatas para asegurar la liquidez y su operación en el corto y mediano plazo.


Asegurar la liquidez del negocio:

  • Definir escenarios de liquidez de corto y mediano plazo con base en la evolución y proyecciones epidemiológicas y económicas.

  • Establecer un “war room” para gestionar el riesgo financiero y de liquidez.

  • Desarrollar estrategias e iniciativas para aumentar la liquidez en el corto plazo:

  1. ­Evaluación del riesgo y el potencial de ahorro de efectivo basada en datos internos y fuentes de acceso público. La evaluación incluye el desarrollo de un modelo de flujo de efectivo para analizar los saldos en diferentes escenarios.

  2. ­Identificación de las palancas de efectivo. Este paso incluye un análisis de palancas de generación de efectivo para las principales categorías de activos y pasivos. Muchas empresas de la cartera están estudiando formas de reestructurar o refinanciar mientras la deuda está disponible y es comparativamente barata .


Estabilizar las operaciones:

Se deberá evaluar rápidamente el riesgo operacional del portafolio y, cuando sea necesario, estabilizar sus operaciones. Esto variará mucho según el sector. Por ejemplo, muchas empresas manufactureras están realizando ajustes en sus cadenas de suministro, dados los rápidos cambios en la demanda de los clientes. Esto puede incluir el análisis del inventario disponible y la identificación de fuentes alternativas de suministro de piezas fundamentales.

En el caso de las empresas orientadas a los servicios, la planificación de la capacidad y la gestión de la demanda son palancas importantes que hay que tener en cuenta para mantener la eficacia de las operaciones.



3. Estrategia de recuperación


Después de tomar las medidas iniciales para estabilizarse, se deberá tener una estrategia para la recuperación y el crecimiento. Esta etapa de recuperación puede representar grandes oportunidades para los fondos con acceso a capital para invertir a un ritmo mayor que los competidores.


Post-Coronavirus, los clientes de varias industrias podrían cambiar radicalmente sus hábitos de consumo, así como el uso de productos y servicios. Las empresas deberán adaptar su oferta de productos y servicios, dado los cambios esperados en las preferencias de los clientes y en el ambiente competitivo.


Por último, a medida que la estrategia y los objetivos evolucionen, las empresas tendrán que reajustar los presupuestos y los incentivos de gestión para el nuevo entorno.


Estos son algunos de los principales elementos de la estrategia de recuperación y crecimiento:





Inversiones futuras


El COVID-19 impactará la manera de evaluar la estrategia de inversión, la asignación de activos y la financiación. Post-Coronavirus, se deberá considerar una gama más amplia de escenarios para nuevas inversiones, así como un proceso de inversión ágil para poder avanzar rápidamente cuando surjan buenas oportunidades.

Es muy posible que la crisis económica cambie la perspectiva de muchas empresas familiares que ahora tendrán mayor apertura a la entrada de capital institucional. Será critico identificar aquellas empresas con problemas de liquidez que tengan fundamentos sólidos para crecer en el largo plazo.


Existen 3 principales elementos que se deberán considerar al reevaluar la estrategia de inversión:


1) Mayor diversidad y esquemas de inversiones

La situación financiera y económica que ha provocado el COVID-19 generará oportunidades de posibles inversiones para los fondos de capital privado, incluyendo una gama más amplia y diversa que antes. Éstas pueden incluir financiamiento de la deuda o una restructura para las empresas más afectadas por la crisis y otras situaciones que están fuera de la norma para los fondos


2) Nuevos criterios de inversión

Por otra parte, El COVID-19 va a tener un impacto futuro en los modelos de negocio de varias industrias, por lo que los factores de éxito pueden cambiar. Por lo tanto, los fondos deberán entender cuáles son los negocios que están mejor posicionados ante la nueva situación Post-Coronavirus, y que tienen las condiciones para salir fortalecidos de la crisis económica, y en consecuencia considerar una gama más amplia de escenarios para nuevas inversiones.


3) Proceso de inversión ágil

Es difícil determinar qué inversiones serán accionables y rentables, por lo que se requerirá un proceso de inversión ágil para poder avanzar rápidamente cuando surjan las oportunidades.

Muchos negocios familiares en México que tradicionalmente han cerrado las puertas a los fondos institucionales es posible que cambien su postura. Muchas de ellos requerirán inversiones para sortear esta crisis y reinventar algunos aspectos de su negocio. Es necesario actuar rápido para plantear rutas accionables.


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